Llevo ya varios meses buscando sólo cosas positivas en mi relación con el deporte. Lo estoy consiguiendo. Siempre he pensado que practicar deporte individual y deporte colectivo es una combinación perfecta. Esta doble relación me ha permitido estas últimas semanas aprender mucho sobre la importancia del equipo. Algo más que la suma de individualidades, debe ser también una conciencia común, un único objetivo, un saber aceptar el lugar de cada uno, generosidad, sacrificio y solidaridad a partes iguales. Esto que a veces tanto cuesta entender a los deportistas individuales, buscar qué puedes aportar al equipo y no aquello que el equipo te aporta a ti. He vivido lo mejor de un equipo, el éxito colectivo, siendo todos partícipes, los que más participan por haberlo hecho muy bien y los que han aportado poco en el campo por haber aportado lo mejor de sí mismos dentro y fuera de él, que eso en este caso ha sido vital. Una relación que sólo se puede establecer desde el entendimiento y la solidaridad. Se trata de ser generoso con el colectivo. Hoy he vuelto a constatar, por el contrario, que aquellos que buscan el lucimiento personal y utilizan el deporte para demostrar algo a los demás, no podrán entender esto nunca. Es una lástima, porque los éxitos compartidos son siempre más dulces. Y estas personas sólo pueden pensar en los éxitos como algo propio. Compartir es vivir. Y siempre hay alguien con quien compartir, tanto en el deporte individual como en el colectivo, sólo hace falta ser consciente y generoso para hacerlo.
viernes 17 de abril de 2009
Equipo
Llevo ya varios meses buscando sólo cosas positivas en mi relación con el deporte. Lo estoy consiguiendo. Siempre he pensado que practicar deporte individual y deporte colectivo es una combinación perfecta. Esta doble relación me ha permitido estas últimas semanas aprender mucho sobre la importancia del equipo. Algo más que la suma de individualidades, debe ser también una conciencia común, un único objetivo, un saber aceptar el lugar de cada uno, generosidad, sacrificio y solidaridad a partes iguales. Esto que a veces tanto cuesta entender a los deportistas individuales, buscar qué puedes aportar al equipo y no aquello que el equipo te aporta a ti. He vivido lo mejor de un equipo, el éxito colectivo, siendo todos partícipes, los que más participan por haberlo hecho muy bien y los que han aportado poco en el campo por haber aportado lo mejor de sí mismos dentro y fuera de él, que eso en este caso ha sido vital. Una relación que sólo se puede establecer desde el entendimiento y la solidaridad. Se trata de ser generoso con el colectivo. Hoy he vuelto a constatar, por el contrario, que aquellos que buscan el lucimiento personal y utilizan el deporte para demostrar algo a los demás, no podrán entender esto nunca. Es una lástima, porque los éxitos compartidos son siempre más dulces. Y estas personas sólo pueden pensar en los éxitos como algo propio. Compartir es vivir. Y siempre hay alguien con quien compartir, tanto en el deporte individual como en el colectivo, sólo hace falta ser consciente y generoso para hacerlo.
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