Experiencia marítima.- Jueves por la tarde y ya partimos para el campeonato. Serán tres días fuera. Una nueva aventura. La más numerosa en un campeonato individual. Y todavía podríamos ser más. Ahora toca disfrutarlo. Poco antes de la medianoche dejamos Barcelona, tras haber pasado un buen rato visitando la oferta del barco, piscina, discoteca, cine, bar, jacuzzi, etc… Zarpa cuando estamos acabando de cenar. Tiempo para salir, ver como se aleja la orilla iluminada, la gran capital y empezar a coger conciencia de que por fin ha llegado el día. Como siempre en este tipo de viajes, la desconexión con la rutina es inmediata, la sensación de tiempo de ocio y de oportunidad vital se repite cada vez. El viaje en barco ayuda a incentivar esta idea más que en otras ocasiones. Es curioso, mi primer viaje en barco aunque no primera noche en barco, aunque de la primera noche en un camarote no guardo muy buenos recuerdos.De aquí a unas horas llegaremos a Palma. Con todo el viernes por delante para disfrutar de Calvià. A medida que se acerque el sábado habrá que ir focalizando los dos primeros objetivos de este nuevo reto. Un momento deseado que se ha cumplido gracias al trabajo y que espero sea un pasito más en esa progresión tan anhelada como previsible. El tercer objetivo no llegará hasta el domingo tarde. Ya ni me acuerdo cuando mi único aliciente en la pista era en esa última jornada, pero afortunadamente ha sido una experiencia vivida más de una vez. Ésta seguro que es diferente. Espero que igual de gratificante.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada