Los nervios hacen su aparición. Después de la llegada al hotel, acogedor, cómodo, grande, tocaba hacer el reconocimiento del circuito. Recorrido sin zonas llanas, un continuo de desniveles sin
gran pendiente que seguro que a medida que pasen las vueltas se irán acumulando. El suelo de hierba en perfecto estado, las instalaciones muy correctas y el entorno agradable. Las dudas aparecen al comprobar que serán cuatro vueltas al circuito más pequeño que a algunos se les antoja corto. De todos modos las sensaciones son buenas. Buen estado físico general y conjura para mañana.
lunes 9 de marzo de 2009
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