miércoles 20 de agosto de 2008

Vacaciones off line


Coger unas semanas de vacaciones es algo gratificante, reconfortante y muy necesario. Tener unas semanas de descanso no sólo sirve para descansar sino también para replantear la rutina, valorar los quehaceres diarios y proveerse de nuevos retos u objetivos. Para que esto último se pueda llevar a cabo correctamente hay que no estar. Hay que desconectar, conseguir esa paz mental en la que las preocupaciones de todo el año no te asaltan cuando no piensas en nada. Ceder ante la holgazanería durante un tiempo ayuda. También reencontrarse a uno mismo, en la soledad. De todo ha habido un poco este año. Recuperar aficiones perdidas y altamente gratificantes, compartir tiempo con personas queridas, descubrir parajes increíbles, en fin, vacaciones.
Quizá era uno de los años que más las necesitaba y pienso que también ha sido de aquellos años en los que mejor me han sentado. He conseguido resetear. Primero conseguí desconectar. Estar fuera de línea, sin conexión, sin saber en que día vivía. Y a partir de ahí flamante programario, nuevas ganas, más motivación y retos inéditos. Ahora a abrir un nuevo año cargado de alicientes.