viernes 26 de octubre de 2007

Una meta

Como bien recoge la cita de Carlos Cumandá, “se alcanza el éxito convirtiendo cada paso en una meta y cada meta en un paso", para mí este último viaje es una meta y un nuevo paso. Es el octavo, el séptimo con atletas propios, pero el primero del atleta. Y esto último le da más importancia. Es volver a descubrir que en este deporte tras el esfuerzo, mucho esfuerzo llegan las recompensas. Y es volver a valorar el premio, saborear la llegada a la meta y cargarse de energía para una temporada más volver a intentarlo con más fuerza si cabe. La ilusión, la motivación y la satisfacción unidas durante un fin de semana y esperemos que durante mucho más tiempo de ahora en adelante. El objetivo está claro, hacer que más atletas vivan lo mismo. Conseguir que todos lleguen a su meta. Una meta que nos ayude a seguir adelante.

jueves 25 de octubre de 2007

Como la leche

Más de un lustro. Muchos años de relación entrenador – atleta. Está claro que no todos los atletas son iguales y por lo tanto la relación que tienes con cada uno de ellos tampoco lo es. En este caso la relación iba más allá del aspecto técnico. De hecho durante mucho tiempo lo de menos fue el aspecto técnico. Amistad, compañerismo y comprensión fueron ingredientes permanentes en el día a día. En una relación en la que hubo de todo y en la que no hace muchos meses nació una nueva ilusión, un nuevo reto. Personalmente me fascinó la idea y como he pensado siempre los entrenadores debemos estar para ayudar al atleta. En este caso, tras los primeros meses de esta nueva etapa, su decisión es cambiar de entrenador. Y sus argumentos y explicaciones no sólo son comprensibles sino que me invitan a ofrecerle de nuevo todo mi apoyo y mi ayuda. Cuando me necesite para lo que sea allí estaré. Su ilusión sigue siendo mi ilusión y si esto es necesario para alcanzarla yo la apoyo. No negaré que es un momento difícil pero también gratificante porque es en esas ocasiones cuando expresamos lo que verdaderamente sentimos, valoramos lo vivido y en este caso todo ello es muy reconfortante. Sólo quiero desearle una cosa: suerte, y repetirle otra: cuando quieras aquí estamos.

miércoles 10 de octubre de 2007

Paciencia, satisfacción y ambición

Reflexionar sobre estos tres conceptos es a veces agobiante y cansado pero me he dado cuenta que son básicos en el modo de entender el deporte. De valorar los esfuerzos diarios, de encajar las derrotas y de saborear los logros. El otro fin de semana viví dos experiencias que me volvieron a plantear dudas sobre esto. El esfuerzo, el trabajo, la planificación y la dedicación dan sus frutos en la competición. Parece que la paciencia nos ha dado una satisfacción, y grande, muy grande en este caso concreto. Pero la ambición por haber logrado un poco más empaña el momento, fastidia la celebración y te hace estar pegado al suelo, contextualizando el triunfo y la marca. Esa es la parte positiva de la unión de los tres conceptos. Un aspecto que cabe no olvidar para ser pacientes en la progresión.

El deporte se mueve gracias a la ambición, funciona a base de paciencia y reporta grandes satisfacciones.