lunes 17 de septiembre de 2007

UAB: La crisis de los treinta

Siempre había tenido la impresión que las entidades al contrario que los perros cumplían años más lentamente que los humanos. Esto me hacía suponer que las fases vitales de las personas nada tenían que ver con las de las asociaciones. Pues bien, últimamente hay una idea que me está provocando dudas sobre lo anterior. Es posible que la Unió Atlética Barberà, mi entidad, esté pasando por la crisis de los treinta. Digo mi entidad sin mayor pretensión de pertenencia que la de aquel que se siente partícipe de algo sin que ello excluya otros dueños, mi casa, mi país o mi mundo. Aunque todavía no he experimentado eso de la crisis de los treinta, afortunadamente, siempre se explica como uno de esos puntos de inflexión en la carrera vital. Una lucha entre sentirse joven y ver la proximidad de la vida adulta con total rotundidad. El momento de buscar la estabilidad social y emocional pero sin querer abandonar la inmunidad que otorga la juventud. Pues bien, la UAB cumplirá 30 años en 2008. Si bien la mayoría de sus actuales miembros no se habrán planteado en ningún momento nada parecido a lo que me ha llevado a escribir este texto es indudable que todos y cada uno de ellos nota que la situación en la entidad es diferente a todo lo conocido anteriormente. Hemos derrotado a Goliat, nos hemos escapado del zulo que no nos dejaba movernos, tenemos una instalación como siempre habíamos deseado pero pese a ello no estamos bien. Tengo la sensación que pese a estar todos en el mismo barco cada uno rema hacia un lugar diferente. No se comparte una idea sobre cual debe ser el futuro. Sobre el próximo objetivo, ni sobre cómo alcanzarlo. Mientras hemos luchado por conseguir las pistas parece que todos los esfuerzos eran uno. Ahora se nos han acabado las limitaciones externas, también las excusas. Pero cuando parece que se puede hacer realidad aquello de ser más y mejores. Promocionar nuestro deporte y conseguir que cualquier niño o niña que descubra el atletismo pueda desarrollar todas sus capacidades en cualquiera de las especialidades y llegar allí donde sea capaz sin tener que abandonar su ciudad. Además gracias a esta gente se quería conseguir también los mejores resultados deportivos individuales y colectivos. Pues ahora no se si el club se dirige hacia estos objetivos. Dudo que se quieran potenciar por igual todas las disciplinas, tengo la sensación que se teme lo de ser más, que crecer se ve como algo negativo, que no se quiere evolucionar y que al fin y al cabo no hay una idea clara de los objetivos, de la idea de club que se quiere alcanzar. Personalmente, creo que el aniversario puede ser un buen momento para debatir sobre esto. Para expresar los temores, dudas o sensaciones sobre lo que pueden comportar o no las pistas. Soy optimista. Esta crisis nos hará más fuertes. Pienso que se puede llegar a vivir nuevamente un buen ambiente pero tengo claro que no será igual que el anterior, esto no tiene porqué ser negativo, y muy probablemente no será con las mismas personas. Esto sólo significará que hemos evolucionado.